Sophie Calle, el voyeurismo hecho arte

Según Rebecca Solnit en su libro Wanderlust, el caminar femenino suele ser entendido como una exhibición o un espectáculo más que como un traslado de un lugar a otro, y ello porque se supone que las mujeres caminan no para ver sino para ser vistas (Solnit, 2015, p. 343).  Sin embargo la artista francesa Sophie Calle (1953) caminó por la ciudad para ver a los otros, colocándose en la posición de observadora, desafiando con su trabajo el rol femenino tradicional en el espacio público.

Sophie Calle salió al encuentro del azar, en busca de desconocidos y los siguió por segundos, minutos, horas e incluso días como es el caso de La Suite Vénitienne, construyendo relatos casi detectivescos de sus persecuciones aleatorias a desconocidos por las calles de París y otras ciudades del mundo. Entre 1978 y 1979 y sin que se dieran cuenta los fotografió y anotó las rutas que seguían y sus actividades. Llegó incluso a contratar a un investigador privado, por intermedio de su madre, para que siguiera sus pasos y así construir La filature a partir de las pruebas de su propia vigilancia.

El Voyeurismo hecho arte

Como relata Alberto Prieto a propósito del método de esta artista: “en su cuaderno, SC anota tanto sus impresiones como acciones emprendidas en el seguimiento que realiza de personas totalmente anónimas y escogidas al azar. Aparte del anonimato, se trata de acciones sin motivo ni finalidad, y realizadas in media res; es decir, que ningún evento determinado propicia su comienzo ni tampoco su final. Es por ello por lo que en absoluto SC pretende conocer a esa persona, ya que siempre realiza un seguimiento al modo de un detective, anónimamente, anotando y registrando sus movimientos y consignando el lugar y tiempo de cada uno de ellos; y por supuesto, sin que la descubran, sin entrar en contacto con ellos (Prieto, 2014, p. 217)”. 

Nos la imaginamos capturando en imágenes y textos esa intimidad del otro (que no sabe que es observado), ese gesto inconsciente que según Kundera nos define más allá del tiempo, una manera de andar, una postura, cierta cadencia, la mirada. En suma el voyeurismo hecho arte que enlaza con el flâneur de Baudelaire a quién, según Susan Sontag en Sobre la fotografía: “no le atraen las realidades oficiales de la ciudad (…) sino una realidad no oficial tras la fachada de vida burguesa que el fotógrafo «aprehende» como un detective a un criminal (Sontag, 2006, p. 85)”.

Imagen de La suite Vénitienne, Sophie Calle, 1981

 

La flâneuse, la artista, la observadora de la vida moderna 

Con esta obra Sophie Calle nos lleva a reflexionar sobre el espacio público como territorio exclusivo de la mirada del hombre en lo social y artístico. La que se sumerge en la multitud es ella, la que observa, la que sigue a alguien que le llama la atención. Es una flâneuse en el sentido estricto y con nombre propio, desafiando con su mirada particular la convención histórica de que sólo el hombre puede ser el observador entre la multitud. Es una mujer callejera, que practica la calle no como objeto sino como sujeto activo, con entidad propia. Como dice Anna María Iglesia en su libro La revolución de las flâneuses: “Habrá quien diga que es historia pasada, quien se pregunte a cuento de qué recuperar hoy la historia de las flâneuses, pero se equivocaron porque, como ya nos advertía en los años noventa Elisabeth Wilson en The Sphinx in the City, las mujeres han seguido siendo a lo largo de las décadas una irrupción en la ciudad, un síntoma de desorden, un problema. Si no fuera así, no se entendería que hace apenas dos años, una joven novelista y crítica norteamericana, Laura Elkin, afirmara que es el momento de reclamar «nuestro derecho a enturbiar la paz, a observar (o no observar), a ocupar (o no ocupar) y a organizar (o desorganizar) el espacio en nuestros propios términos» (Iglesia, 2019, pp. 36-37)”. 

 

Bibliografía: 

  1. Iglesia, Anna María, 2019. ​La revolución de las flâneuses.​ Girona: Wunderkammer, pp. 36-37.
  2. Prieto Aguaza, Alberto, 2014. Ventanas, espejos y sombras. Imagen analógica y textualidad en Wright Morris, Duane Michals y Sophie Calle. Zaragoza: Prensa de la Universidad de Zaragoza, p. 217.
  3. Sontag, Susan, 2006. ​Sobre la fotografía.​ Madrid: Alfaguara, p. 85.
  4. Solnit, Rebecca, 2015. Wanderlust, una historia del caminar. Madrid: Capitán Swing, p. 343.