Un paseo por los comercios tradicionales en peligro de extinción


La Carretera de Sants es una de las avenidas comerciales más largas y antiguas de Europa. Las fachadas de sus edificios, con sus carteles y aparadores de diversas épocas, guardan la memoria del comercio de Sants, barrio tradicional de Barcelona. Las diversas tipografías de sus carteles, su composición, volúmenes y acabado son pequeñas obras de arte de la gráfica popular, gracias a la aportación de artistas anónimos de diversas épocas. Esta ruta es una invitación a la contemplación pausada de estas tipografías, en peligro de extinción, que mantienen viva la esencia del barrio. Esta es una historia íntima para ser leída con los pies.

La Ruta: Sants en unos de lo pocos barrios en Barcelona que aún guarda parte del tejido comercial que nació con la Revolución Industrial. A través de los singulares carteles de estos comercios conoceremos la historia de los oficios tradicionales que aún perduran en el barrio.

1.- Punto de encuentro Plaza D´Osca. Frente a la librería Barra/Llibre (Calle del Riego 13).
2.- La España Industrial: La Revolución industrial, comercial y tipográfica.
3.-  Colmado «Jubierres»: Tastet con José Jubierres, nos contará como era la vida cuando aún funcionaba la España Industrial.
4.- Floristería «Plantes Flors»: La Coca Cola como inspiración tipográfica.
5.- Forn de Pa «Giraut»: El gremio más antiguo.
6.- Mercado de Hosfrancs: la historia viva del comercio y de los carteles antiguos.
Conoceremos una las últimas marquesinas de madera de la ciudad.
7.- Pastelería «Abril»: La tipografía aplicada al embalaje de la tradicionales ensaimadas de Mallorca.

Horarios: Sábados de 11 a 13:00h
Grupo: 10-12 personas
Edad Mínima: 12 años
Idioma: Español
Haz tu reserva en eltanosoy@gmail.com (plazas limitadas). Las plazas se otorgarán por orden de recepción de reservas.
Consultas: 676 85 85 65

 

 

La Sabiduría de nuestro barrio
Vivo en Barcelona, una ciudad que sólo se puede entender caminándola. Cuenta con 1, 367 kms. de calles donde conviven más de 116 nacionalidades. Es una ciudad muy dinámica y en constante transformación. Donde los mapas se vuelven obsoletos rápidamente. La realidad cambiante, la memoria y el conocimiento colectivo sólo se encuentran en la calle. Experimentar la calle reduce el mundo a una escala más humana. Desde esta perspectiva y a través del diálogo con nuestros vecinos, el barrio vuelve a ser un ágora de pensamiento crítico, un lugar de encuentro, de juego, de expresión genuina y fuente de información compartida.

No subas el Himalaya sino conoces el nombre de tus vecinos
Hoy en día tenemos la suerte de poder conocer otras culturas y paisajes. Sin embargo como parte de nuestro plan de dar la vuelta al mundo deberíamos incluir un pequeño viaje al interior de nuestro barrio, seguro descubriremos una biodiversidad sorprendente, rincones nuevos y personajes fantásticos. Basta con salir a la calle y caminar.